Endometriosis

El término endometriosis designa, por definición, una enfermedad ginecológica caracterizada por la ubicación de la mucosa uterina (endometrio) fuera de la cavidad interna del útero. El tejido desplazado funciona con normalidad y participa en el ciclo menstrual (igual que la mucosa uterina normal):

·  En función de la ubicación de la mucosa uterina desplazada, existe una endometriosis interna (del latín internus) o externa (del latín externus). En la endometriosis interna, las formaciones endometriales están dentro del útero en otras capas diferentes a la mucosa uterina, por ejemplo, en la musculatura uterina.

·     En cambio, en la endometriosis externa, las formaciones aparecen fuera del útero en otros órganos.

En principio la endometriosis puede aparecer en todos los órganos, aunque normalmente afecta a los órganos de la pelvis menor, justo al lado del útero (por ejemplo, las trompas de Falopio y los ovarios) y a la cavidad peritoneal entre el intestino y la cara posterior del útero (fondo de saco de Douglas). La endometriosis es una enfermedad benigna pero crónica y a veces dolorosa.

Causas

Aún no está del todo claro cómo aparece la endometriosis. Se han formulado diferentes teorías acerca de las posibles causas de que la mucosa uterina (endometrio) pueda encontrarse fuera de la cavidad interna del útero:

·         Así, por ejemplo, existe la posibilidad de que se produzcan formaciones endometriales por la transformación de otros tipos de tejido (metaplasia).

·         Otras teorías se basan en la transmisión de células de la mucosa uterina desde el útero por los vasos sanguíneos o los vasos linfáticos hasta los pulmones, por ejemplo.

·         Un factor fundamental para la aparición de la endometriosis es la denominada menstruación retrógrada, según la cual se asume que la menstruación provoca una transmisión de las células de la mucosa uterina desde el útero hasta las trompas de Falopio, por ejemplo.

En este sentido, también se consideran los procesos inmunológicos como causa de la aparición de la endometriosis. Según el debate, las células de la mucosa uterina transmitidas solo pueden acumularse en la cavidad interna del útero si el sistema inmunológico está sobrecargado o no trabaja lo suficiente. No obstante, por ahora se desconocen los procesos exactos que provocan la aparición de la endometriosis.

Sintomas

En la endometriosis la mucosa uterina desplazada y la mucosa uterina normal participan en el ciclo menstrual, por ello sus síntomas están relacionados con el ciclo hormonal femenino. Esto se traduce en que los síntomas desaparecen con el inicio de la menopausia. Las molestias de la endometriosis también remiten o incluso desaparecen por completo durante el embarazo, puesto que durante este tiempo se interrumpe la menstruación.

La intensidad de las molestias causadas por la endometriosis no está forzosamente relacionada con su alcance, por lo que aproximadamente la mitad de las mujeres con endometriosis no tiene los síntomas típicos. Las molestias que aparecen dependen primero de la ubicación de las formaciones endometriales.

A menudo la endometriosis presenta los siguientes síntomas:

·         Dolores menstruales: los síntomas más importantes de la endometriosis son dolores menstruales (dismenorrea). Los dolores (normalmente en el bajo vientre) empiezan ya poco antes del inicio de la menstruación y se intensifican en los dos primeros días de la misma. En determinadas circunstancias los dolores son tan intensos que las afectadas quedan incapacitadas para el trabajo durante estos días. Para distinguirla de la dismenorrea primaria, que aparece poco después de la primera menstruación y que no está causada por cambios orgánicos patológicos, los dolores menstruales típicos de la endometriosis, que no empiezan hasta la edad adulta, se denominan dismenorrea secundaria.

·         Dolores persistentes: a veces la endometriosis provoca dolores que persisten durante mucho tiempo o que no tienen relación con el ciclo menstrual. Probablemente estos dolores persistentes estén causados por una lesión del tejido donde se acumulan las formaciones endometriales. Especialmente en las zonas en las que, por motivos anatómicos, la sangre no puede fluir, las repetidas hemorragias relacionadas con el ciclo provocan irritaciones nerviosas que se traducen como dolor.

·         Dolores en el sacro y en las relaciones sexuales: si las formaciones endometriales se encuentran en la cavidad peritoneal entre el intestino y el útero, los síntomas típicos de la endometriosis son dolores en el sacro y dolores en las relaciones sexuales (dispareunia).

·         Trastornos menstruales: otros síntomas importantes de la endometriosis son los trastornos menstruales, a menudo en forma de hemorragia intermenstrual y hemorragia por contacto. Si las formaciones endometriales se encuentran en la capa muscular del útero, la menstruación es muy intensa y suele durar mucho tiempo (hipermenorrea).

·         Esterilidad: muchas mujeres con endometriosis son estériles. No obstante, se desconoce la relación causal entre la endometriosis y la esterilidad.

Síntomas menos comunes de la endometriosis son, en las formaciones endometriales en la vejiga, sangre en la orina y dificultad al orinar; y en la endometriosis en el intestino, depósitos de sangre en las heces y problemas de vaciado de la vejiga. En casos puntuales también puede producirse una oclusión intestinal.

Diagnostico

Si la endometriosis causa molestias la mujer debe acudir al médico y puede pasar un tiempo hasta que se establece el diagnóstico correcto. El motivo es que los síntomas de la endometriosis son muy variables, y para poder demostrar con certeza la enfermedad ginecológica debe realizarse una intervención quirúrgica en forma de endoscopia abdominal (laparoscopia). La mayoría de las mujeres a las que los médicos diagnostican por laparoscopia una endometriosis tiene entre 20 y 40 años.

Si los síntomas de la paciente sugieren una posible endometriosis, serían recomendables otras pruebas diagnósticas. Los síntomas más sugerentes de endometriosis podrían ser:

·         Dolor:

·         Menstruación dolorosa: los dolores intensos durante la menstruación típicos de la endometriosis, que no aparecen hasta la edad adulta, se denominan dismenorrea secundaria. En el diagnóstico deben distinguirse de la denominada dismenorrea primaria, que empieza ya unos meses después de la primera menstruación y no está causada por cambios orgánicos patológicos. En cualquier caso, no existe una relación entre la gravedad de los dolores y el alcance de la endometriosis.

·         Dolores en el sacro.

·         Dolores en las relaciones sexuales (dispareunia).

·         Trastornos menstruales.

·         Infertilidad.

·         En la endometriosis en la vejiga:

·         Sangre en la orina.

·         Dificultad al orinar.

·         En la endometriosis en el intestino:

·         Depósitos de sangre en las heces.

·         Problemas de vaciado de la vejiga.

Tras un interrogatorio exhaustivo sobre las molestias en cuestión, el médico explora detenidamente a la mujer para establecer el diagnóstico de la endometriosis. Mediante una exploración ginecológica pueden detectarse las formaciones endometriales en la vagina y en el cuello del útero. En caso de endometriosis de los ovarios, estos suelen ser más grandes, por lo que son fácilmente palpables y suelen estar fijos.

Para determinar el alcance de los cambios orgánicos en el diagnóstico de la endometriosis suelen emplearse procedimientos de diagnóstico por imagen, como la ecografía o la tomografía computarizada (TC). En la endoscopia abdominal el médico extrae simultáneamente muestras de tejido y luego las analiza con el microscopio (biopsia).

Tratamiento

No siempre es necesario un tratamiento para la endometriosis. La conveniencia o no del tratamiento y cuáles son las medidas más adecuadas depende de diferentes factores:

·         Alcance de la endometriosis

·         Ubicación de la endometriosis

·         Edad

·         Deseo de tener hijos

Existen básicamente medidas quirúrgicas o medicamentosas para el tratamiento de la endometriosis. En muchos casos también se combinan ambos métodos.

Tratamiento quirúrgico

El tratamiento de la endometriosis más eficaz es la operación. La técnica más adecuada empleada para el tratamiento quirúrgico depende de la magnitud y de la ubicación de las formaciones endometriales. El cirujano puede extirpar (excisión) las formaciones endometriales accesibles a través de la vagina. Las pequeñas formaciones dentro de la zona abdominal se extirpan con la endoscopia abdominal (laparoscopia) con láser (electrocirugía). Otro método eficaz para la extirpación quirúrgica de las formaciones endometriales es la cirugía mínimamente invasiva, que se emplea gracias a la endoscopia abdominal.

En caso de que no haya deseo de tener hijos o de que este ya se haya cumplido, puede ser recomendable extirpar completamente los ovarios para impedir su ciclo hormonal y los síntomas concomitantes de la endometriosis.