Caries

Caries es una palabra de origen latino y significa podredumbre. Las bacterias de la caries destruyen la estructura del diente mediante procesos químicos de descalcificación y descomposición. La superficie del diente, en la zona de la corona dental del esmalte y en la zona expuesta de la raíz del cemento dental, está expuesta constantemente a las influencias externas. Los ácidos de la boca favorecen una desmineralización, los minerales depositados una remineralización. Si estos procesos alternos y dinámicos se desequilibran, el ataque ácido provoca la destrucción de todo el diente. Incidencia La caries es una de las enfermedades más habituales de la civilización actual. En las primeras fases del desarrollo evolutivo humano, esta enfermedad apenas tenía importancia. Con la modificación del modo de alimentación aumentó constantemente la tasa de incidencia de la caries. En la Antigüedad la caries estaba ya extendida. En la Edad Media, el 25% de la población padecía de caries. El cambio en la alimentación en los países industriales provocó en el s. XIX un rápido incremento de la incidencia de la caries, hasta casi el 100% de la población. Los alimentos refinados y una menor porción de componentes (abrasivos) más duros, favoreció la puesta en peligro de la superficie dental y de las hendiduras en el relieve de los dientes (fisuras u orificios). Pero la caries afecta también a la zona del cuello del diente y a los espacios interproximales. Actualmente también ha aumentado el ataque a los dientes de leche, así como la caries de las raíces dentales en personas de mayor edad.

Causas

Hay un gran número de diferentes mecanismos implicados en la mineralización del diente. Uno de estos factores por sí solo no es capaz de provocar el daño de una pieza dental por caries. Por ello, la caries debe contemplarse como un proceso “multifactorial”. Los siguientes factores participan en la formación de la caries: • Placa bacteriana • Microorganismos (las bacterias ponen a fermentar hidratos de carbono para transformarlos en ácidos) • Alimentación (especialmente determinados hidratos de carbono, como la glucosa) • Tiempo (para la colonización y multiplicación bacteriana, así como para la formación de la placa) Si las comidas azucaradas se pegan durante un tiempo sobre dientes colonizados por bacterias, se cumplen las mejores condiciones para la caries. La cantidad y composición de la saliva de la boca son otros factores que influyen en la extensión de la caries: una mayor cantidad de saliva provoca la dilución y un mejor transporte de las comidas. Los componentes de la saliva son muy importantes para la neutralización de los ácidos en la boca, el efecto antibacteriano y la remineralización de los dientes. La caries no es hereditaria. Solo la predisposición, condicionada por la forma del diente, unas costumbres de higiene dental y alimentación deficientes, hace que sea más frecuente en unas familias que en otras. Tampoco un sistema inmunitario debilitado provoca caries, pero si favorece una evolución grave.

Sintomas

La caries puede percibirse por diferentes síntomas: zonas blancas descalcificadas por la caries, manchas de esmalte parduzcas, decoloraciones oscuras o defectos dentales. La caries también puede ser la causa de un aflojamiento o de la pérdida de empastes existentes. Los dolores constantes o esporádicos, así como una sensibilidad dental extrema ante comidas dulces, calientes o frías pueden ser síntomas de una caries avanzada. No obstante, con frecuencia los síntomas no se manifiestan durante un largo tiempo o son relativamente poco dolorosos.

Diagnostico

A menudo, el dentista puede diagnosticar caries simplemente con echar un vistazo a la boca. En el examen dental también puede efectuarse una placa radiológica o utilizarse una iluminación especial para observar la enfermedad. Por medio de la localización y profundidad del defecto dental pueden diferenciarse diferentes formas de caries. La caries inicial con superficie intacta (inicio de descalcificación): • mancha blanca, opaca en el esmalte dental • mancha parduzca en el esmalte Caries avanzada con defectos dentales: • Caries superficial: defecto en el esmalte • Caries media: defecto hasta en la dentina • Caries profunda: caries en la zona próxima al nervio • Caries seca: caries vieja, oscura, dura que ha dejado de avanzar Los daños iniciales pueden regenerarse con ayuda de minerales, los daños avanzados deben ser eliminados por el dentista y rellenados con un empaste de amalgama, por ejemplo.

Tratamiento

El dentista tiene diferentes posibilidades de tratamiento dependiendo de la extensión, localización y cuadro clínico de la caries. Cuando es posible, el profesional elimina el foco de la caries con una fresa. Para ello, salvo en excepciones en caso de defectos puramente superficiales, se recomienda al menos una anestesia local del nervio. En cambio, recientemente para la eliminación de la caries en caso de pequeños defectos se utiliza cada vez más una técnica láser que no produce apenas dolor. En caso de caries cerca del nervio son necesarias medidas más costosas. Se trata de la colocación de materiales específicos en la zona que queda pegada al diente. Con esta práctica se pretende conseguir una remineralización de la dentina adyacente al nervio para devolverla al estado en el que se encontraba antes de ser agredida por la caries. El defecto en la corona del diente provocado por la eliminación de la caries se cubrirá con un empaste dependiendo de su extensión y posición. Esto aporta estabilidad al diente, restablece la función de masticación y la estética. Para ello hay diferentes materiales de relleno plásticos premoldeados o moldeables. El dentista aconseja sobre las diferentes ventajas y desventajas de las distintas formas de solución. El paciente y el médico acuerdan el empaste más adecuado conjuntamente (amalgama, composite, incrustación de porcelana).