Salmonelosis

La salmonella está causada por bacterias que pueden desencadenar una salmonelosis en el ser humano (salmonella enteritis), una enfermedad con diarrea infecciosa que está limitada al tracto intestinal (enteritis, infección del intestino).

Las salmonellas causantes de la infección son un género de bacterias denominadas igual, salmonella, con dos formas de las cuales existen aproximadamente 2.500 variantes. De ellas, unas 120 pueden enfermar al ser humano. Como los animales también pueden infectarse con salmonella, que además pueden transmitirse al hombre, la salmonella es una enfermedad denominada zoonosis, es decir, enfermedad que puede pasar del animal al ser humano.

Además de la salmonella enteritis que solo afecta al tracto intestinal, la salmonella puede causar también infecciones graves generales como el tifus y el paratifus. Por consiguiente, estas dos patologías entran dentro, en su acepción más amplia, de las enfermedades provocadas por la salmonella. Por lo general, cuando se habla de salmonella solo suele hacerse referencia a la forma de enteritis de la infección: la salmonella enteritis.

En este caso, la salmonella viene provocada por alimentos caducados o en mal estado y es lo que se conoce como intoxicación por salmonella. Es la forma más difundida y representa el 50% de las enfermedades con vómitos y diarrea más frecuentes producida por un mal estado de los alimentos. En los meses de verano es más frecuente la salmonella enteritis, que ataca especialmente a los niños pequeños.

Todos los casos y enfermedades producidos por salmonella deben ser notificados a las autoridades, es decir, no solamente la salmonella enteritis, sino también el tifus y paratifus. En 2009 hubo 4.304 comunicados de salmonella en España, pero esta cifra está infravalorada, ya que la mayoría de los casos de salmonella no se declaran. Se estima una cifra de 11,5 casos no declarados por caso declarado.

Causas

Patógenos
La salmonelosis causada por salmonellas (salmonella enteritis) que afecta al ser humano suele venir originada porinfecciones alimentarias. Los patógenos (salmonellas) causantes del mal estado del alimento son bacterias que existen tanto en el hombre como en los animales. Estos pueden reproducirse con oxígeno (aeróbicos) y sin él (anaeróbicos). Normalmente, nuestro jugo gástrico ácido mata los patógenos, por lo que para que se produzca una salmonella es necesaria una gran cantidad de gérmenes (en adultos entre 10.000 y 10.000.000 de salmonellas). Sin embargo, cuando el ácido gástrico es escaso o el sistema inmunitario de cuerpo está debilitado, tal y como suele ser el caso de los niños pequeños y ancianos, es posible que cantidades menores de las indicadas (menos de 100 salmonellas) ya puedan causar una infección. En estas circunstancias, el peligro de contagio de salmonella es muy alto. Las salmonellas que pasan del estómago al intestino producen una infección del intestino grueso y delgado (salmonella enteritis: enteritis, infección del intestino). Los patógenos se introducen en las células de la mucosa intestinal y la dañan al liberar sustancias tóxicas (toxinas). Por eso a la salmonella también se la denomina infección tóxica intestinal.

Tiempo de incubación
El tiempo entre la incubación y la erupción de una infección de salmonella (salmonella enteritis) es muy corto, al contrario de lo que sucede con el tifus, provocado igualmente por una salmonella. Depende de la cantidad de bacterias que hayan entrado en el cuerpo y suele durar entre pocas horas hasta tres días, máximo siete.

Contagio
La salmonella causada por bacterias de salmonellas (salmonella enteritis) es muy contagiosa, pudiendo estar originada por diversas vías de contacto. La salmonella siempre se introduce en el cuerpo humano a través de la boca.
La causa principal de esta enfermedad en los seres humanos son animales o alimentos infectados con salmonella (la denominada salmonella por intoxicación) y en casos infrecuentes puede aparecer también por contagio de otra persona:

Intoxicación alimentaria: esta es la causa más común de contagio con salmonella, que se origina por falta de higiene o por una preparación errónea del alimento (no estar lo suficientemente cocido). Los alimentos más peligrosos son los ricos en proteína, como la carne, la leche y los huevos, ya que son los que más fácilmente pueden contagiarse de salmonella cuando la higiene no es suficiente y son la fuente principal de contagio, especialmente los huevos y carne de ave congelada. Las salmonellas pueden sobrevivir varios meses, por lo que no mueren congelando el alimento. También los alimentos que no contuvieran originalmente salmonella pueden ser los causantes de una infección si entran en contacto con personas infectadas, superficies sucias o alimentos contaminados.

Contacto con animales: el contacto directo con animales que excreten salmonella son causa poco frecuente de contagio. Esta forma de contagio es más bien posible en animales de compañía. En especial, es frecuente la salmonella en el tracto gastrointestinal de los reptiles que desencadenan la enfermedad sin mostrar síntomas. Son los bebés y los niños pequeños los más débiles y propensos a contagiarse de salmonella enteritis.

Contagio de persona a persona: la salmonella puede contagiarse de persona a persona en casos determinados, como por ejemplo un paciente hospitalizado con un sistema inmunitario debilitado o si en el hospital la higiene no es la adecuada. Pero también en el día a día normal puede trasmitirse la salmonella de una persona a otra.

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