Hemorroides

Todas las personas tienen anatómicamente venas hemorroidales (del griego haímas: sangre, rhein: fluir). Las hemorroides son una importante estructura del canal anal. Las hemorroides son engrosamientos en forma de nudos de los cuerpos cavernosos del recto, que se encuentran en la parte superior del esfínter del ano. Arterias y venas irrigan estos cuerpos cavernosos.

Conjuntamente con los esfínteres del ano, las hemorroides cierran la salida externa del intestino. Las hemorroides ayudan al esfínter a permanecer cerrado, formando una especie de válvula, incluso con los aumentos de presión, como por ejemplo, al estornudar o reír. Generalmente engrosan la mucosa en tres “nudos” que se encuentran en la entrada de los vasos a los cuerpos cavernosos.

Los síntomas que se conocen habitualmente como hemorroides deberían ser llamados correctamente enfermedad hemorroidal. Se habla de enfermedad hemorroidal cuando estas hemorroides están aumentadas de tamaño y causan inflamación y molestias.

Ya en la Antigüedad se conocía esta enfermedad. El nombre griego “haimorrhoideis phlebes” significa “arterias por las que fluye la sangre”, y fue adaptado al español antes del siglo XVIII.

Grado de las hemorroides

Las hemorroides se clasifican en 4 grados diferentes dependiendo del grado de inflamación. En cada grado aparecen diversos síntomas:

·         Grado I de hemorroides

En este estadio aparecen las hemorroides algo aumentadas de tamaño, pero son relativamente pequeñas y no visibles desde fuera. Pueden desaparecer espontáneamente o sin tratamiento especializado y en la mayor parte de los casos no producen ningún tipo de síntoma. Solo con la ayuda de una cámara introducida a través del canal anal para observar el recto (rectoscopia), puede el médico reconocer la hemorroide en este grado.

·         Grado II de hemorroides

En este estadio, los nudos son mayores y aparecen claramente al aumentar la presión en el ano. Durante la defecación van a ser empujados fuera del ano y después van a volver al interior del conducto anal. Las hemorroides se reducen al interior del ano espontáneamente.

·         Grado III de hemorroides

En este estadio, las hemorroides “caen” tras la defecación o incluso de forma espontánea fuera del esfínter anal. Se habla entonces de un prolapso. Las hemorroides no van a desaparecer por el canal anal de forma espontánea. El afectado puede empujar las hemorroides con el dedo de vuelta al interior del canal anal.

·         Grado IV de hemorroides

En este último estadio, las hemorroides están permanentemente fuera del ano y no pueden ser reintroducidas de forma manual (prolapso fijo). En este grado, las hemorroides son visibles siempre. Generalmente, esto lleva a un prolapso anal, en el que, además de los nudos hemorroidales, también sobresale la mucosa hasta dos centímetros por fuera del ano.

Causas

Las causas de la enfermedad hemorroidal son múltiples. Se crean por la inflamación de los tejidos en los cuerpos cavernosos anales. Esto sucede fundamentalmente cuando esta zona es sometida a presión. Esto puede ocurrir, por ejemplo cuando se sufre estreñimiento crónico o cuando es necesario ejercer mucha fuerza al defecar.

Otros factores que favorecen el desarrollo de hemorroides son los siguientes:

·         Debilidades congénitas de los tejidos que lleva a la debilitamiento del esfínter

·         Una ocupación que implique estar la mayor parte del tiempo sentado

·         Sobrepeso

Embarazo

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Hipertiroidismo

El hipertiroidismo es un trastorno funcional de la tiroides. La tiroides genera demasiadas hormonas tiroideas, lo que provoca un exceso de producción de hormonas tiroideas que a su vez aceleran los procesos metabólicos. La forma de la tiroides recuerda a una mariposa y se halla bajo la laringe. En el lenguaje médico, a la tiroides también se le llama glándula tiroidea (del latín glándula y del griego thyreos = escudo). El hipertiroidismo también se denomina tirotoxicosis.

El hipertiroidismo puede ser debido a distintas enfermedades de la tiroides. Entre ellas, son especialmente frecuentes la enfermedad de Graves-Basedow y el bocio multinodular hiperfuncionante.

Causas

El hipertiroidismo puede tener diferentes enfermedades como causa del mismo. Entre las más frecuentes se encuentran la enfermedad de Graves-Basedow y el bocio multinodular hiperfuncionante.

Enfermedad de Graves-Basedow

La causa más frecuente de un hipertiroidismo se halla en la enfermedad autoinmune llamada enfermedad de Graves-Basedow. Esta enfermedad recibe su nombre del médico oficial de la ciudad alemana de Merseburg, Kart A. von Basedow, que la describió por primera vez en 1840 y del médico irlandés James Graves por sus descripciones de 1835. Alrededor de dos tercios de los casos de la enfermedad de Graves-Basedow aparecen antes de los 35 años y afectan cinco veces más a mujeres que a hombres.

En las enfermedades autoinmunes, el sistema inmunitario reacciona contra el tejido del propio cuerpo. Pero todavía se desconoce la razón de ello. Además de una predisposición genética, también las infecciones víricas, así como factores externos pueden ser los desencadenantes.

En el caso de la enfermedad de Graves-Basedow, los anticuerpos activan erróneamente la producción hormonal en el tejido de la tiroides: un anticuerpo dirigido contra un antígeno propio del cuerpo (en este caso el receptor de la TSH) simula el efecto de la hormona estimulante de la tiroides (TSH). Los anticuerpos se llaman TRAb (autoanticuerpo estimulantes del receptor de TSH). Como consecuencia, la tiroides forma una gran cantidad incontrolada de hormonas tiroideas, lo que provoca un hipertiroidismo.

Además del hipertiroidismo, la enfermedad de Graves-Basedow se asocia en ocasiones a problemas oculares como proptosis (exoftalmos, orbitopatía tiroidea), una tiroides aumentada de tamaño (bocio), así como por taquicardias. Estos tres síntomas también se denominan tríada de Merseburg. Ahora bien, la enfermedad de Graves-Basedow también puede darse sin aumento del tamaño de la tiroides y sin problemas en los ojos.

Bocio multinodular hiperfuncionante

Con frecuencia la causa del hipertiroidismo es el llamado bocio multinodular hiperfuncionante. En este caso existe una autonomía glandular tiroidea, y esto significa que la producción hormonal se escapa del control que efectúan los centros reguladores como la hipófisis y el hipotálamo.

El bocio multinodular hiperfuncionante tiene como posible origen un déficit de yodo. La autonomía puede afectar a distintas áreas de la tiroides o solo a una única área o nódulo. Es lo que se denomina adenoma autónomo. Dependiendo de la cantidad de tejido autónomo tiroideo, el funcionamiento de la tiroides en caso de autonomía glandular tiroidea puede ser normal o haber aumentado ligeramente; pero también puede darse un hipertiroidismo marcado.

Causas menos habituales

Solo en raras ocasiones, el hipertiroidismo no se debe a una enfermedad de Graves-Basedow o a un bocio multinodular hiperfuncionante, sino a otra enfermedad. Así, son causas poco comunes de la hiperfunción de la tiroides una tiroiditis o tumores de la hipófisis que producen hormonas. En este último caso, la consecuencia es un exceso de la hormona estimulante de la tiroides (TSH). Un hipertiroidismo también puede formarse por el uso de sustancias que contienen yodo, por ejemplo, medicamentos o medios de contraste radiológicos). Tampoco hay que olvidar el hipertiroidismo facticio, un hipertiroidismo cuyas causas se deben a la ingesta de hormonas tiroideas en exceso. Esta forma de hipertiroidismo es “autoprovocada”.

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