Gastritis

La gastritis es una patología inflamatoria de la mucosa gástrica, que no es contagiosa.

La mucosa gástrica, a la que afecta la gastritis, una de las funciones que tiene es la de proteger las capas más profundas del estómago (por ejemplo, los músculos) de los agresivos ácidos gástricos; esta mucosa es importante, entre otras cosas, para digerir bien los alimentos. Cuando el estómago produce demasiado ácido o la capa protectora está dañada, puede aparecer una gastritis. Esta puede producirse de forma aguda y desaparecer rápidamente o presentar un desarrollo crónico. La gastritis crónica se divide, según su desencadenante, en tres tipos:

·         Gastritis del tipo A: Autoinmune (con el 5% de los casos, es la gastritis crónica más infrecuente); afecta principalmente al cuerpo del estómago (fundus).

·         Gastritis del tipo B: Bacteriana (con el 85% de los casos, es la más común de las gastritis crónicas) por lo general está causada por la bacteria Helicobacter pylori; afecta principalmente a la parte del estómago anterior al píloro (antro).

·         Gastritis del tipo C: (chemical) química (10% de los casos) debida a medicamentos (por ejemplo, anti-inflamatorios no esteroides: AINE) o por la bilis, que refluye del intestino delgado al estómago (reflujo biliar); afecta principalmente al píloro (pylorus).

·         En casos severos, la gastritis puede conducir a daños más graves en la mucosa gástrica como úlceras de estómago, hemorragias gastrointestinales o perforaciones gástricas.

En los países occidentales se estima que casi la mitad de la población mayor de 50 años tiene una gastritis crónica. Pero, con gran frecuencia, estas gastritis crónicas pasan totalmente desapercibidas; su descubrimiento suele ser accidental.

Causas

La gastritis puede manifestarse de distintas formas y ser debida a diferentes causas. Lo que todas las formas tienen en común es que existe una irritación y daño consecuente de las células del revestimiento de la mucosa gástrica.

Una gastritis aguda puede ser debida, por ejemplo, a las siguientes causas:

·         El uso frecuente y en altas dosis de determinados medicamentos para el dolor (los llamados anti-inflamatorios no esteroides, cuyas siglas son AINE, por ejemplo, el ácido acetilsalicílico).

·         Otros medicamentos, por ejemplo los corticoesteroides o los citotóxicos.

·         Excesivo consumo de alcohol.

·         Fumar.

·         Intoxicaciones alimentarias.

·         Consumo frecuente de alimentos que pueden irritar al estómago (por ejemplo, café o comida picante).

·         Estrés y situaciones de shock.

·         Lesiones, quemaduras y accidentes (traumatismos).

·         Intervenciones quirúrgicas.

·         Deportes de competición (la conocida “diarrea del corredor” o trastorno gastrointestinal del corredor).

·         Infecciones, por ejemplo la inflamación aguda del estómago e intestino delgado o grueso (gastroenteritis)

También existen distintas causas para las gastritis crónicas. En la mayoría de los casos la gastritis crónica está causada por reacciones autoinmunes, bacterianas o químicas, según las cuales, las gastritis se pueden dividir en los tres tipos siguientes:

·         Gastritis del tipo A (para “autoinmunes”)

·         Gastritis del tipo B (para “bacterianas”)

Gastritis del tipo C (para ”químicas”)

Continuar Leyendo

Gastroenteritis

El término más apropiado para definir una inflamación del intestino y del estómago es gastroenteritis, que significa inflamación (“-itis”) del estómago (gastro) y del intestino (enter-). Otro término más adecuado es infección gastrointestinal.

Causas

Las causas de la gastroenteritis pueden ser múltiples. A menudo tras una enfermedad diarreica se esconde una infección por un virus gastrointestinal, pero las gastroenteritis también pueden desencadenarlas muchas bacterias y algunos parásitos, así como otras causas no infecciosas.

Los siguientes virus se consideran causantes frecuentes de infecciones gastrointestinales:

·         Norovirus

·         Rotavirus

·         Astrovirus

·         Coronavirus

·         Adenovirus

En el caso de los lactantes y niños pequeños, los rotavirus ocupan el primer puesto entre las causas de la gastroenteritis, seguidos de los norovirus. En los adultos los norovirus causan aproximadamente la mitad de los casos. Las enfermedades diarreicas por norovirus se presentan a lo largo de todo el año, pero son más frecuentes en los meses de octubre a marzo.

Las bacterias también causan diarreas; a este respecto los científicos distinguen tres mecanismos (patogenia) distintos por los que los agentes patógenos pueden causar una diarrea:

1.    De tipo secretor: las bacterias dañan las células de la mucosa intestinal y provocan la liberación (secreción) de electrolitos al interior del intestino (lumen intestinal). Para equilibrar la mayor concentración de electrolitos en el lumen intestinal, se difunde agua desde las células hacia la luz del intestino: la diarrea comienza. Normalmente, es causada por una toxina de la bacteria que provoca la activación de la secreción de electrolitos por la célula.

2.    De tipo invasivo: las bacterias penetran al interior de las células del intestino, donde se multiplican y terminan por destruirlas. La consecuencia es una infección purulenta. Las diarreas son mucosanguinolentas y van acompañadas de dolores abdominales espasmódicos.

3.    De tipo penetrante o mecanismo mixto o no preciso: las bacterias no destruyen las células, pero provocan una inflamación. No está claro por qué y cómo se produce exactamente la diarrea. Posiblemente se produce una adhesión de las bacterias a las células y un aumento de la secreción de moco.

Son agentes causales bacterianos frecuentes:

·         De tipo secretor: Vibrio cholerae (enfermedad: cólera), ECEP (Escherichia colienteropatógena), ECET (Escherichia coli enterotoxigénica),

·         De tipo invasivo: Shigella (enfermedad: disentería o shigellosis), Campylobacter, Clostridium difficile, ECEI (Escherichia coli enteroinvasiva), ECEH (Escherichia coli enterohemorrágica),

·         De tipo penetrante: salmonella (enfermedades: salmonelosis o enteritis por Salmonella) y Yersinia.

Las abreviaturas ECEP, ECET, ECEI y ECEH denominan a cepas patógenas de la bacteria intestinal Escherichia coli (E. coli, EC).

Además de los virus y las bacterias, los parásitos denominados protozoos también provocan infecciones gastrointestinales del estómago. Son patógenos típicos:

·         la Giardia intestinalis o Giardia lamblia (enfermedad: giardiasis o lambliasis, disentería por lamblia),

·         la Entamoeba histolytica (enfermedad: amebiasis).

Continuar Leyendo