Fibromialgia

La fibromialgia es una forma especial de Enfermedad no inflamatoria de reumatismo de partes blandas en la que aparecen contracturas musculares y como consecuencia de ello, síntomas como dolor en la musculatura y en las inserciones tendinosas. Además existe una mayor sensibilidad a la presión en los llamados puntos gatillo (tender points). Se trata de un total de 18 puntos que se hallan en las inserciones tendinosas en la nuca, espalda, hombros y caderas.

En medicina se habla de fibromialgia cuando aparece dolor en al menos 11 puntos gatillo en un mínimo de tres regiones del cuerpo. Literalmente fibromialgia significa “dolor de fibras y músculos”. Otra denominación de la fibromialgia es la tendomiopatía generalizada.

En la fibromialgia se dan además numerosas molestias. Entre otras, trastornos del sueño, cansancio, rigidez matutina, temblores y depresiones. Hay que distinguir una fibromialgia primaria de una secundaria. En la fibromialgia primaria no se conoce una causa clara.

Causas

Hasta ahora se desconocen en gran medida las causas de la fibromialgia. Se observa una mayor frecuencia familiar de la fibromialgia por lo que se presupone la existencia de una predisposición genética. Además, las enfermedades inflamatorias reumatoides, enfermedades autoinmunes o infecciones virales pueden desencadenar una fibromialgia. También puede aparecer una fibromialgia después de determinadas enfermedades tumorales. Probablemente, también las operaciones y los accidentes pueden desencadenar una fibromialgia, cuando persiste el dolor relacionado con aquellos a pesar del tiempo.

Como posible causa se debate sobre un trastorno de la memoria del dolor en el cerebro, que provoca los dolores. Cuando el cerebro señala constantemente un estímulo de dolor en una célula nerviosa, su sensibilidad puede aumentar de tal modo que también esté activo sin señal. Esto tiene como consecuencia que el paciente percibe el dolor de forma permanente, dolores que no surgen de las áreas corporales afectadas, sino que resultan de una alteración en el procesamiento del dolor en las neuronas del cerebro. La falta de modificaciones patológicas o de inflamaciones en los puntos dolorosos refuerza esta suposición.

La fibromialgia puede empeorar por las siguientes causas:

·         Estrés

·         Ansiedad

·         Cansancio

·         Frío

·         Tiempo húmedo o cambio de tiempo atmosférico

·         Trabajo duro continuado

También una postura precavida adoptada por el paciente puede reforzar los dolores. Esto afecta negativamente al estado físico del cuerpo, por lo que se cansará antes. La inactividad resultante hace que el paciente se concentre más intensamente en los dolores y estos se acentúan, creándose así un ciclo vicioso.

También se puede observar una relación entre el sueño nocturno y la fibromialgia. Las personas con fibromialgia suelen dormir mal, o se levantan y se sienten “hechas polvo”. También sucede en el orden inverso, es posible que una fibromialgia surja en pacientes que padecen trastornos del sueño.

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Forúnculo

Un forúnculo es una inflamación de un folículo piloso que se extiende al tejido circundante y se asocia con la muerte del tejido (necrosis) y la formación de secreción purulenta. La formación de pus en el centro de la infección es parecida a la de un absceso (los abscesos son cavidades encapsuladas causados por secreción del tejido). Si varios forúnculos adyacentes se unen entre sí, crea una zona de ántrax de mayor superficie. Si aparecen varios forúnculos en repetidas ocasiones y de forma intermitente se llama forunculosis.

La infección del folículo piloso de los forúnculos es causada por bacterias, generalmente por estafilococos (Staphylococcus aureus). Los forúnculos se producen sobre todo en la cara, el cuello, las axilas, alrededor del ano, en los genitales y el muslo, pero se pueden desarrollar en cualquier otro punto de la piel córnea. Especialmente problemáticos para los afectados son los forúnculos en la cara (incluso en la nariz) y el cuello, pero también en las nalgas.

Causas

El forúnculo tiene un origen bacteriano (generalmente Staphylococcus aureus) que infecta un folículo piloso. La bacteria invade el sistema inmunológico debilitado por lesiones en la piel muy pequeñas y apenas visibles a lo largo del folículo piloso, o de las glándulas sudoríparas de la piel. Por lo general los agentes desencadenantes provienen de las mucosas y la piel, donde se producen naturalmente y no son perjudiciales. Producen ciertas sustancias (llamadas enzimas), que debilitan el tejido y por lo tanto favorecen la propagación de la inflamación.

En el desarrollo de la inflamación del folículo piloso pueden influir otras causas. Por ejemplo, una diabetes no detectada o insuficientemente controlada favorece la formación de forúnculos. También si se lleva ropa muy ajustada, ropa abrasiva o no se desinfecta suficientemente después del afeitado, esto puede contribuir a la formación de forúnculos.

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